jueves, 6 de junio de 2013

El metro de Santiago


Tercer día de trabajo en Chile, segundo en Santiago. La agenda del día me permite coger el pulso a la ciudad. Por la mañana a Quilicura, populosa, industrial y humilde, comuna del Norte de Santiago, cercada por polígonos industriales y por el aeropuerto, que dificultan su acceso a la capital metropolitana. Como la reunión con el alcalde es a las 9 de la mañana y tengo que cruzar toda la ciudad, opto por el metro, - para evitar los tacos (atascos) que colapsan a primera hora de la mañana la ciudad-, y por el taxi en el último tramo (El Metro aun no llega a Quilicura aunque su alcalde, el segundo mas votado de Chile, viejo amigo de Extremadura, no cesa en el empeño de acercarlo poco a poco a su comuna).
El esplendido metro de Santiago no tiene capacidad en las horas punta para absorber a las decenas de miles de persona que desde las comunas periféricas se dirigen a sus trabajos diarios, cruzando la ciudad. La gente se estruja, se comprime, para permitir que entren mas conciudadanos. Muchos tienen que esperar al siguiente tren, o al siguiente; ni un solo incidente, ni un lamento o protesta.
Por la tarde, a Las Condes, el barrio residencial y de negocios que, hacia el Este, se extiende buscando la cercana Cordillera y aires mas puros. Nuevamente el metro y el coche de San Fernando con el que recorro las amplías y luminosas avenidas, trufadas de espacios verdes impolutos. Como la cita con el responsable de desarrollo de negocios de la multinacional energética con el que me reúno es a las cuatro de la tarde, el metro circula a media ocupación, y el paseo por las avenidas es agradable en este otoño austral que mas bien parecería nuestra primavera, si no fuera porque el sol circula de Este a Oeste por el Norte y no por el Sur como en nuestro hemisferio.
A la salida de la agradable reunión, (mi interlocutor era español), nuevo paseo por un parque que alegra la vista a los empleados de las multinacionales que trabajan en los acristalados rascacielos que lo circundan, y a buscar el metro. Ahora el paisaje cambia; a mi alrededor decenas de personas que van saliendo de los edificios de acero y cristal, me adelantan presurosos. Son los mismos que esta mañana, hace casi doce horas, se apretujaban en el metro para dirigirse a su trabajo, que regresan a sus hogares en las comunas del suroeste de la región metropolitana.
El metro vuelve a circular atestado, sus ocupantes son los mismos hombres y mujeres de esta mañana, pero ahora no van; vuelven a sus hogares con caras cansadas pero con la misma actitud cívica, educada que tenían por la mañana. 

domingo, 12 de mayo de 2013

Encuestas


La Demoscopia en España está bastante desprestigiada, lo cual facilita que quienes salen desfavorecidos en una encuesta, o quienes tienen opiniones distintas a las reflejadas de forma mayoritaria en los sondeos, cuestionen los resultados de la misma. Seguramente algo así pasará con la que hoy domingo publica el Diario HOY, que concluye que el PP apenas pierde un punto de intención de voto, mientras que el PSOE pierde mas de cuatro. http://www.hoy.es/20130512/local/volveria-ganar-elecciones-extremadura-201305120819.html
Independientemente de que una medición de intención de voto cuando no hay elecciones a la vista no deja de ser un ejercicio ficticio, y que la intención de voto real solo se mide en las urnas, personalmente hay un resultado de la encuesta comentada que cuestiono por inverosímil; me refiero a la subida en intención de voto que pronostica para IU. Por mucho que el reflejo nacional apuntale a la IU extremeña, por mucho que los votantes extremeños de IU naveguen en el dilema de votar su opción política favorita o castigar la deriva de sus dirigentes regionales, cuesta entender que los votantes, potenciales y reales, de IU en Extremadura estén de acuerdo con lo que están haciendo sus representantes en la Asamblea de Extremadura, hasta el extremo de llevarles a casi duplicar su representación y aumentar su intención de voto un 50%; sinceramente, no me lo creo. 

martes, 30 de abril de 2013

Medallas e historias



Ayer lunes 29 de abril, en la nueva sede regional de la UGT de Extremadura, se entregaron los premios 1º de Mayo que anualmente concede el Sindicato. La presencia de la familia del llorado Antonio Sosa aumentó la emotividad de un acto, que contó con una amplia representación de la antaño denominada ¨familia socialista”, encabezada por Cándido Méndez y Guillermo Fernández Vara.
Entre los galardones entregados destaca la medalla de oro concedida a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, a quién el sindicato reconoce con ella su trabajo por la libertad, la justicia, la solidaridad y la igualdad. La merecida medalla se le concede por tanto por su importante contribución a la consolidación  de los valores mas destacados del ideario socialista que comparten desde sus orígenes UGT y PSOE, y no por su militancia sindical, sobre la que habría algún reproche que hacerle si fuese el caso, que no lo es.
En sus palabras de agradecimiento en nombre de los premiados, Juan Carlos Rodríguez Ibarra hizo algunas referencias a la refundación/reconstrucción del PSOE y de la UGT en la provincia de Badajoz a finales de los años 70 del siglo pasado que, en mi opinión, requieren algún matiz para evitar que la memoria de quienes no vivieron aquellos años consolide algo que no se corresponde exactamente con la realidad.  
Dijo Ibarra que, en el citado proceso de refundación, él y Paco Fuentes se repartieron los papeles, encargándose Paco de la organización de la UGT e Ibarra de la del PSOE y que dichos papeles podían haberse intercambiado.
El 12 de noviembre de 1.978, Paco Fuentes fue elegido Secretario General de la UGT de Badajoz en un borrascoso Congreso que presidí, al que asistieron representantes de las numerosas Uniones Locales que UGT tenia diseminadas por la provincia de Badajoz. Es decir, en aquel momento, la UGT ya tenia presencia en muchas localidades de la provincia, entre ellas las mas importantes y pobladas, gracias al trabajo que habían desarrollado algunos compañeros y, sobre todo, una mujer a la que nunca se ha hecho justicia en la UGT: Isabel Monterrey, primera Secretaria General de la UGT en Badajoz. Las luchas ya existentes entonces por el control interno del PSOE contaminaron a la UGT e hicieron caer en desgracia a Isabel que fue expulsada de la organización sindical.
Por cierto, Paco Fuentes estuvo en la Comisión Ejecutiva Provincial de la UGT apenas un año, ya que su trabajo como docente en Sevilla limitaba su función sindical a los fines de semana. A final de 1.979, en un Congreso Extraordinario celebrado en Zafra, le sustituí como Secretario General de la Comisión Ejecutiva Provincial de la UGT, continuando la labor que desde Noviembre de 1.978 venia realizando como Secretario de Organización. Ahí acabó la contribución de Paco Fuentes a la “refundación” de la UGT; su vida pública continuó durante muchos años en el PSOE, formando tándem de éxito con Rodríguez Ibarra.




jueves, 28 de marzo de 2013

Escrache


Reconozco que lo del escrache me está haciendo dudar; razón por la que estoy leyendo y divulgando distintas opiniones. La última la de Guillermo Fernández Vara @GFVara, quien en su blog se manifiesta tajante en contra de cualquier tipo de acoso. 
Sin embargo creo que las cosas no son tan simples, sencillas, como las pinta Guillermo. Ocurre como con las revoluciones; en principio, nadie está de acuerdo con una revolución sangrienta, pero ¿quién no ha justificado o minimizado, los “efectos colaterales” de una insurrección que ha pretendido derrocar a un tirano, subvertir un sistema injusto, despótico, o sanguinario, ya sea la Revolución Francesa, la Rusa,  la Cubana, la protagonizada por Nelson Mandela, o los movimientos opositores que intentaron acabar con dictaduras como la española, la argentina o la chilena? Los escraches no dejan de ser nuevos instrumentos revolucionarios, hasta ahora pacíficos, que usan quienes no pueden o no quieren aguantar mas una situación sangrante, sangrienta (se ha cobrado varias vidas), como son los desahucios en España o los recortes en Grecia.
Quienes recurren a los escraches, quienes los impulsan o apoyan, lo justifican por la desigualdad, por la inferioridad, con la que se enfrentan a la violencia de un sistema, que se ceba en los mas pobres, en los más desfavorecidos, en los más débiles. Además, intentan con estas medidas de presión, de acoso, compensar la desigualdad mediática a la que se enfrentan. ¿Cuántos de los medios de comunicación, de los opinadores, de los políticos, que hoy se manifiestan radicalmente en contra de los escraches se han manifestado, con la misma radicalidad, en contra de las medidas mas duras que se están adoptando en el sur de Europa, impuestas por una autoritaria Troika que a nadie representa desde el punto de vista democrático?
Me da la impresión de que los políticos, nuestros representantes, no acaban de darse cuenta que cada vez hay mas gente que piensa eso de: “¡Que no, que no nos representan”!; gente que, -al no sentirse representada, al no aceptar que la democracia comience y termine con el voto periódico-, está recurriendo a otras formas, a otras formulas para hacer que quienes solo nos representan, provisional y transitoriamente, nos representen teniendo en cuenta el sentir real de los auténticos detentadores de la soberanía nacional que, por si alguien lo olvida, no reside en los políticos, ni siquiera en las Cortes Generales, reside en el pueblo español, como algunos, incluso utilizando el controvertido escrache, están recordando a los políticos.

martes, 19 de marzo de 2013

La Sanidad como negocio

Acabo de tener una experiencia directa con la sanidad privada chilena (a la que tienen que acudir la mayoría de los chilenos), que me ha reafirmado en mi idea de que la sanidad como negocio es un mal negocio para los pacientes.
Me explico; el médico que te atiende te va informando de las pruebas que considera debe hacerte, pruebas que, junto a tratamientos, material, y, por supuesto, minutas, van engrosando tu factura, lo que, inconscientemente te lleva a dudar si las pruebas son necesarias y hasta a cuestionarlas. La situación es kafkiana. Hubo un momento durante mi estancia en el hospital en que me hablaba el médico y yo veía al comercial que me había "vendido" un electro, una ecografía y una analítica y ahora quería venderme un TAC que, como cliente rechacé, aunque afortunadamente, en un momento de lucidez, como paciente acepté.
El resultado económico de mi estancia en el servicio de observación del hospital, donde estuve más de 10 horas: 900.000 pesos chilenos, unos 1.500€. Ahora tendré que pelear con la compañía aseguradora (otro asunto que merece una reflexión) para que me reembolse la cantidad abonada.
Del resultado, de la calidad, desde el punto de vista sanitario, prefiero no hablar hasta que los médicos españoles, mis médicos, ratifiquen o modifiquen el diagnóstico.
Escribo estas líneas desde el Aeropuerto de Santiago, mientras espero el avión que, por consejo médico, me devuelve a España.
Estoy deseando llegar para abrazar a mis seres queridos, a quienes he tenido, (tengo), en vilo, y para ponerme en manos del personal sanitario de mi Sanidad, publica, universal y gratuita. Con más fuerzas para luchar porque siga siendo así.

lunes, 4 de marzo de 2013

Miguel Celdrán



Vivo en la ciudad de Badajoz desde hace 35 años; creo que es una ciudad sin proyecto, que camina a su bola, apostando hoy por el Centro Comercial Abierto y mañana por un macro centro comercial que lo hunde. Una ciudad que dejó que su Casco Antiguo se convirtiera en Viejo, derruido, sin personalidad. Una ciudad que, tras privatizar la limpieza, cuida el centro, como un  escaparate, pero abandona a sus barrios. Una ciudad con un urbanismo puesto al servicio de los propietarios de terrenos y no de los vecinos. Una ciudad fronteriza, sin proyecto transfronterizo. Una ciudad.....
Esta ciudad ha sido gobernada durante los últimos 18 años por Miguel Celdrán, que hoy se retira.  Nunca me ha gustado como alcalde y a veces, como vecino de la ciudad, he sentido sonrojo por los chascarrillos y salidas de tono de quien era mi alcalde aunque nunca le voté. 
Sin embargo, creo que es de justicia reconocer que ha sido un buen alcalde, al menos el alcalde que querían sus vecinos, quienes, mayoritariamente, muy mayoritariamente, le han reiterado su confianza una y otra vez. Seguramente estos vecinos se sentían identificado con un hombre que era como ellos. No reconocerlo, hoy que se va, creo que es una falta de respeto no a Miguel Celdrán sino a los miles de ciudadanos que inicialmente le hicieron alcalde como castigo al PSOE y a Juan Carlos Rodríguez Ibarra, por hacer caer a Manolo Rojas, pero que posteriormente le reiteraron su apoyo casi incondicionalmente.
Otra reflexión necesaria sería analizar cómo el PSOE contribuyó a que Celdrán fuese y se mantuviese de Alcalde tantos años. Hoy no toca; hoy toca despedir a Miguél Celdrán y agradecerle los servicios prestados.